Vivimos una era marcada por la información, cada día recibimos un desconcertante volumen de información. Esta información es la que va construyendo nuestro personal esquema de percepción de la realidad. De lo que no nos percatamos, es que cada uno de nosotros construimos una realidad diferente. Y de que en nuestros jóvenes el esquema está continuo desarrollo.
Atrás queda el aprendizaje basado en la memorística y la repetición, hoy en día no sirve de nada intentar memorizar la información que recibimos diariamente, debemos enfocar el aprendizaje hacia el pensamiento crítico, es decir, debemos analizar las informaciones y ser críticos con ellas. Como docentes debemos educar la capacidad de la toma de decisiones, exponer la información y permitir su análisis, dejar que cada destinatario establezca su propio criterio sobre un tema determinado.
Como docentes no debemos cuestionar toda la información que nos llega, sino capacitar a nuestros alumnos para ser críticos, para ser capaces de seleccionar lo que es relevante para cada uno, formando así su esquema personal. Está será la competencia fundamental para formar ciudadanos competentes, responsables y libres de elección.
La docencia de calidad debe adaptarse al momento, evolucionar, probar nuevas técnicas de aprendizaje, abrirse a nuevos caminos.

